martes, 24 de abril de 2012

A nuestras Madres...

24/04/2012



Hay una Madre silente que siente nuestras plegarias
y en lección de maternidad nos regala su bonaza,
hay una Madre celeste que sabe nuestras andanzas
y las perdona siempre como toda madre humana.

Hay una Madre que hieres cuando te alejas de casa
cuando niegas de Su nombre y el de Su Hijo y Su alma
y te entregas a lo necio a lo que no vale nada,
para perderte en caminos que enmohecen el alma.

Y esa Madre, como todas, llora Sus penas callada
cuando ve como sus hijos abandonan la enseñanza
que con la mejor lección dió en Su vida la matriarca,
por eso al que perdona, al que quiere, al que ama
al que se reune siempre alrededor de su casa
para amar y ser amado como el Soberano proclama
lo colma de bendiciones convirtiéndose en su pauta
y siendo siempre la fuente de la que segura emana
la Salud para el cuerpo, el remedio para el alma.

Saludos.

Trompeta-sangre.

4 comentarios:

azahar dijo...

Precioso texto lleno de enormes verdades, pero todos somos libres para actuar, y Ella y solo Ella es la que nos entiende y sabe donde es donde está la auténtica verdad, gracias por ser una verdadera hija de la celeste Madre y de la que tienes en esta tierra, un enorme beso.

trompeta-sangre dijo...

Gracias a Ella que me entregó una segunda madre en Sevilla, que Ella te proteja de todo lo malo bajo su níveo manto.

Esther María Barriuso Algar (istar9) dijo...

¡Qué verdades tan grandes dices en unos hermosos versos! Ella nos proporciona lo que más deseamos todos SALUD. Un besote Ana.

trompeta-sangre dijo...

Mil gracias Esther, viniendo de ti es mejor aún el comentario.
Un besazo.